No se si tan mal o tan bien, pero me abrazaste. Sentí la violencia en mi pecho, y me dominaste.
Tanta inocencia frente a tu presencia, se me han nublado los sentidos. Ese momento tan puro.
Tan magnífico que me hizo llorar.
miércoles, 29 de octubre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario