lunes, 7 de julio de 2008


Tan segura de tus besos, estaba. Tan indiferente de tu cuerpo, intentaba.
Distintos, refrescantes, amorosos, eufóricos y suaves, tiernos; de a poco, me motivaban a seguir, sufridos se notaban.
Claro que intenté y no me resigné.
Si supieran lo que sufre, si entendieran cuanto tiempo.
No se pierde nada, esperá; no hace daño, no pasa nada cariño.
Ignórame, hazlo hermoso diferente de cruel. Quiero sufrirte, me gusta.
Convencerte de mis besos, convencerte de mi piel, convencerte del sabor de mis ganas y la suavidad de mis pies al rozarte bajo las sábanas, agudos.
Tanto pensarte, me olvido de esperar, me olvido de respirar: puedo ser tuya.
Me gusta respirar tu perfume en mi cuerpo, sucio, agotado de tanta pasión.
Se me antoja el contacto de tus labios, pero eróticos.

No hay comentarios: